
detrás de la máscara

en resumen
Hemos descubierto el paso más relajante de tu rutina de cuidado facial que quizá hayas pasado por alto.
primera capa: está de moda
Las mascarillas faciales siempre han sido muy populares, y con razón. Son verdaderos productos de tratamiento que producen una mejora visible e inmediata en la piel. Nos gusta pensar en las mascarillas como el equivalente de belleza a quitarse el sujetador y los tacones después de un largo día en la oficina: fáciles de usar e inmediatamente relajantes. Adelante, siéntete orgullosa: estás nutriendo tu piel mientras encuentras tu zen después de un día ajetreado. ¿Qué mejor ejemplo de multitarea?
Desde las mascarillas de arcilla hasta las mascarillas en crema o gel, pasando por esas prácticas mascarillas de tela tan populares en Asia, sus efectos pueden ser hidratantes, calmantes o purificantes; todo depende de los ingredientes con los que estén elaboradas. Pero con tantas mascarillas faciales disponibles, ¿en qué ingredientes deberías fijarte y qué hacen realmente?
segunda capa: complementa tu rutina diaria
Has salido corriendo de la oficina para recoger a los niños del colegio a tiempo, has conseguido preparar algún tipo de cena, has supervisado los deberes y has limpiado otro derrame. Añadir un paso más a tu rutina nocturna podría parecer una locura a estas alturas. Pero escúchanos. Lo mejor de las mascarillas es que solo las usas cuando las necesitas, así que puede ser una o dos veces por semana, sin presión. Además, reservar esos 20 minutos para aplicar un producto de aroma delicioso, sentarte y relajarte podría ser lo mejor que hagas por ti en toda la semana. Es la excusa perfecta para liberar estrés y dedicarte un pequeño momento del día, a solas.
tercera capa: lo que cuenta es lo que lleva dentro
Tradicionalmente, las mascarillas se han elaborado con todo tipo de arcillas —rhassoul, arcilla blanca o caolín, arcilla verde, arcilla rosa y arcilla de bentonita—, que pueden limpiar profundamente al extraer la suciedad y las impurezas de la piel. Las mascarillas en crema y gel pueden contener ingredientes botánicos que nutren y desinfectan la piel, como neem, albahaca sagrada (tulsi), té verde, cúrcuma, carbón activado, sándalo, polvo de pétalos de rosa… ya te haces una idea. Las mascarillas de tela son esencialmente tejidos empapados en una solución que se aplican sobre el rostro para crear el ritual de hidratación definitivo. Así que fíjate en esos ingredientes y elige en consecuencia.
cuarta capa: aplícala
Puedes usar los dedos o una brocha bonita para aplicar la mascarilla sobre el rostro y el cuello; evita la boca y los ojos. Ahora viene la mejor parte: túmbate y desconecta durante unos 10 minutos mientras la agradable pasta se seca sobre tu rostro. Una vez seca, retírala con agua tibia o una toalla húmeda y caliente, y mírate en el espejo. Tu piel se verá notablemente más limpia y luminosa. Tus poros están bien abiertos y preparados, así que aplica tus productos favoritos: tónico, sérum e hidratante. Sigue adelante y brilla, preciosa.
Una pequeña recomendación: la Mascarilla Purificante de Sándalo Rojo y Neem de anokha es un práctico tarro lleno de beneficios desintoxicantes, con sándalo rojo, neem, albahaca sagrada, cúrcuma y polvo de pétalos de rosa. Puedes usarla cuando la necesites como tratamiento localizado, como mascarilla semanal o en lugar de tu limpiador diario.
Todo esto y mucho más en www.anokhaskincare.com .
Añade otra capa suscribiéndote a nuestro boletín para recibir más consejos de belleza.
xx
anokha


Dejar un comentario
Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.